Durante años, los equipos de seguridad han recurrido a la defensa en profundidad para detener los ataques. Sin embargo, muchos controles de seguridad abarcan fases de ataque adyacentes —no el mismo evento—, lo que reduce las oportunidades de detección en comparación con lo que sugieren la mayoría de las plataformas de seguridad.
En «The Security Event Horizon Framework», Martin Roesch explica dónde se sitúan los límites de la prevención, por qué la detección de comportamientos tras una intrusión debe convertirse en un control fundamental y cómo los responsables de seguridad pueden crear arquitecturas más resilientes para la era de los ataques basados en la inteligencia artificial.
Descarga el informe técnico para descubrir por qué un mayor número de herramientas de seguridad no siempre se traduce en más posibilidades de detener un ataque.
